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miércoles, 24 de abril de 2019

Juego Miau, Miau para niños y niñas de 1 y 2 años

juego miau miau para niños de 1 a 2 años


Nombre del Juego: Miau, miau

Tipo de Juego: Desarrollo motor

Número de participantes: grupal

Edad: 1 a 2 años

Espacio: aula, sala de juegos.

Duración: 10 minutos.

Material necesario:
  • Pelotas.
  • Aros.
  • Cubos.
  • Sillas.
Capacidades que promueve:
  1. Trabaja la coordinación
  2. Desplazamiento gateando.
  3. Psicomotricidad gruesa.
  4. La concentración.
Desarrollo del juego.

Éste juego consiste en ser gatitos y gatear por todo el espacio. Se pueden poner obstáculos por el camino, como cojines para pasar por encima, sillas para rodearlas, aros para meterse dentro, pelotas para jugar con ellas con la cabeza, cubos para hacer torres que no pueden destruir.

Observaciones

Hay que tener cuidado de no poner obstáculos de los cuales se puedan caer o hacer daño. Además podemos hacer una variante de este juego y es hacer carreras gateando.


Foto: Designed by Freepik

lunes, 22 de abril de 2019

El Cesto de los Tesoros

cesto de los tesoros elinor goldschmied

El Cesto de los tesoros es un tipo de juego individual con objetos muy variados, preferentemente de materiales naturales, muchos de uso casero que están guardados en un gran cesto que se le presentan a los niños y niñas para que experimenten con ellos, los manipulen y jueguen.

Esta es una propuesta de juego de Elinor Goldschmied para los más pequeños, cuando han adquirido la posibilidad de permanecer sentados (a partir de 6 o 7 meses).

El Cesto de los Tesoros está formado por un conjunto de objetos variados de uso común, de interés para el niño y niña, que favorecen el conocimiento y la percepción sensorial, mediante los cinco sentidos.

A través de la manipulación y exploración los niños descubren sus características:

  • Vista. (Color, luminosidad, brillo, opacidad).
  • Forma.
  • Olor. (Materiales diferentes aromas).
  • Peso.
  • Tacto (Texturas, temperatura, peso).
  • Gusto. (Sabores).
  • Oído. (Sonidos al golpear, agitar, friccionar, ...)

Interesa que los objetos que se presentan sean de materiales de origen natural para compensar las pocas experiencias que tienen los niños actualmente, más acostumbrados a texturas y objetos de plástico.

Los materiales propuestos pueden ser de: madera, goma, mimbre, piel, ante, cuero, frutas, telas, cintas, metal, papel, cartón, piedras de diversas texturas, sin aristas.

Estos materiales se pueden ir renovando, cambiando o aumentando y así la experiencia se hace más enriquecedora. Por supuesto hay que tener en cuenta su higiene y seguridad, que tienen que estar limpios y renovarse cuando se empiezan a deteriorar.

¿Cómo se desarrolla el juego del "Cesto de los Tesoros"?



Desarrollo

Cada niño y niña juega solo con el Cesto de los Tesoros, pese a que se necesita la presencia de una persona adulta para dar seguridad y confianza, estará disponible con su mirada, con sus gestos.

El pequeño va realizando las diferentes actividades de exploración alcanzando por sí mismo el aprendizaje.

Cada uno manifiesta sus preferencias y diferencias en el "hacer con los materiales", así elige un objeto y lo explora (lo observa, manipula, chupa, golpea, escucha el sonido que hace...).


Las diferentes acciones que se les facilita se presentan encadenadas en una constante interminable:

Deseo-Siento-Actúo.

Esa secuencia se pone en marcha con la mirada (mirar) dentro del cesto para ver lo que contiene; el gesto (señalar) hacia lo que les resulta más atractivo; el movimiento (ir hacia): la coordinación para acercarse y alcanzarlo; y tirar, coger, chupar, morder, manipular, apretar, espachurrar, arrugar, y su coordinación correspondiente:
  • Ojo-mano-boca-manos.
  • Movimiento-reposo.
  • Equilibrio.
Algunas normas a tener en cuenta por el educador o educadora:
  • En el momento que se detecta cansancio el educador o educadora señala la finalización de la sesión.
  • El Cesto no tiene que estar permanentemente al alcance de los niños y niñas.
  • Se usará cuando las niñas y niños estén en condiciones de concentrarse (despiertos, comidos, limpios y despejados).
  • Se coloca en un espacio seguro, confortable y tranquilo, desde el que puedan ver y ser vistos por los educadores.

jueves, 18 de abril de 2019

Conociendo a Emmi Pikler

emmi pikler
Emmi Pikler nació en Viena, el 9 de enero de 1902 , hija de padres húngaros.

La madre fue maestra y su padre fue ebanista, un artesano de la madera.

Su infancia la vivió en Budapest y volvió a Viena, en los años veinte, para estudiar medicina y especializarse en Pediatría en el Hospital Universidad en la misma ciudad.

En Viena por aquella época existían corrientes culturales progresistas y de "educación materna": el Psicoanálisis (Sigmund Freud) y la Escuela Nueva (Freinet, Montessori, ... entre otros).

En el Hospital Universitario fue donde Emmi Pikler se familiarizó con bastantes de los principios que ella mima después pondría en práctica en Budapest.

Siendo pediatra, se especializó en traumatología y ortopedia infantil.

Cuando terminó sus estudios en Viena, durante dos años trabajó en Trieste (Italia), lugar donde conoció a su marido, un pedagogo progresista en cuyas ideas también apoyó su experienca profesional.

En Trieste la mayor parte de su tiempo lo pasaba en la playa, donde observaba el comportamiento de los niños y las niñas y la de los adultos con ellos y ellas.

Veía el amor con que los padres sentaban, ponían de pie o caminaban de la mano a sus hijos. Pero ella vio más allá, detrás de ese cariño que los padres depositaban en sus hijos e hijas, la prisa, la desconfianza, la falta de fe en las capacidades de iniciativa y acción de los propios niños y niñas.

Emmi Pikler regresó a Budapest para continuar trabajando como pediatra de familia, hasta 1946.

Al nacer su primera hija, encontró la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos relativos a no acelerar el desarrollo, respetar el ritmo natural, confiar en las iniciativas propias del niño y la niña facilitando el movimiento y su actividad autónoma.

No hay mucho conocimiento pero se sabe que Emmi Pikler tenía vínculo con el movimiento comunista húngaro y asistía a reuniones clandestinas en bosques alrededor de Budapest.

Como era de origen judío, sufrió las consecuencias como tantos otros miles de judíos, de vivir bajo un gobierno que fomentaba la hostilidad sistemática hacia los judíos.

Se promulga en Hungría, en 1938 una serie de leyes antijudías que impedían, por ejemplo, a los médicos judíos trabajar en hospitales.

Con estas leyes o sin ellas, Emmi Pikler desde 1935 a 1945 trabaja como pediatra de familia y lo hace de una forma distinta: trabaja con el niño y la niña y la familia sin necesidad de que exista enfermedad.

Ella confiaba en que el entorno y las condiciones de vida de los niños afectaban a la salud física.

Emmi Pikler lo que hace es invitar a las familias a que intervengan mucho menos y a observar mucho más a los niños y niñas e incluso a los bebés.

Cada semana se dirige a las casas de estas familias, observa al bebé cuando su madre está presente y habla con ella de los detalles, de lo que pasa todos los días.

Entre visita y visita, la mamá va anotando cada semana lo que va viendo en la evolución de su hijo o hija.

De esta forma, Emmi Pikler, durante más o menos 10 años, pudo verificar algunas de sus ideas, experimentarlas, enriquecerlas y elaborar un conjunto de principios coherentes.

Webgrafía: https://www.piklerloczy.org/